Reporte Cultivo
La respiración vegetal es un proceso central en la conservación de frutas y verduras. Incluso después de la cosecha, los tejidos mantienen actividad metabólica, consumiendo oxígeno y liberando dióxido de carbono, lo que impacta directamente en la calidad del producto.
La temperatura se presenta como la variable más determinante, ya que regula la velocidad de las reacciones fisiológicas. Valores cercanos al límite inferior del rango tolerado permiten ralentizar los procesos metabólicos y extender la vida útil.
El control de la atmósfera y del etileno permite intervenir sobre la maduración. Estos mecanismos son fundamentales para la logística alimentaria, donde el objetivo es equilibrar conservación y calidad comercial.