Reporte Cultivo
En muchas regiones vitícolas se está optando por no labrar, dejar crecer pasto y mejorar la vida del suelo. La cobertura vegetal no solo protege, también favorece el equilibrio con la fauna útil y la retención de humedad.
Además, el uso de sensores y sistemas de riego por goteo permite aplicar agua con precisión. Se evita el desperdicio y se responde mejor al estrés hídrico. Incluso se mejora la calidad del racimo, algo clave en la producción.
Estas prácticas se suman al monitoreo con drones, el uso de insectos benéficos y la energía solar. No es una revolución instantánea, sino una evolución silenciosa donde cada ajuste mejora el resultado sin dañar el ecosistema.
Sostenibilidad en la viticultura con prácticas innovadoras
En algunas zonas donde se produce vino, ya no alcanza con tener una buena cosecha. Cada vez se habla más de sostenibilidad, no como una moda, sino como una forma de seguir produciendo sin romper ...